
Buenas Noticias del 10/4/2016 — Nada es gratis: Quién paga la deuda de tus pecados
La ilusión de lo gratuito El engaño de las ofertas y la publicidad • Nadie regala nada: A lo largo de la vida aprendemos que las ofertas excesivas o los supuestos regalos siempre esconden algún tipo de truco o coste oculto. • Santiago Rusiñol demostró empíricamente la desconfianza social del ser humano cuando intentó vender duros a cuatro pesetas sin éxito. • En el mundo empresarial, todo tiene un precio: las empresas buscan el beneficio máximo y cualquier supuesto regalo ya ha sido previamente financiado por el consumidor. La gran deuda espiritual El peso del pecado humano "La deuda a la que te refieres es tan grande que no se puede pagar con todo el dinero del mundo." • Todos los seres humanos contraen una deuda incalculable debido a sus faltas y desobediencias a Dios. • A menudo pensamos que somos buenas personas porque no matamos ni robamos, pero la Biblia nos enseña que las pequeñas mentiras, los malos deseos y las omisiones del bien también constituyen pecado. • Nuestra naturaleza egoísta nos incapacita totalmente para saldar esta cuenta por nosotros mismos mediante buenas obras o esfuerzos personales. La solución divina El perdón sin intereses • Dios, en su infinita justicia y amor, ha provisto un plan perfecto para pagar nuestra deuda sin exigirnos nada a cambio. • Jesucristo pagó el precio definitivo mediante su sacrificio en la cruz. • La única condición es aceptar este regalo inmerecido, arrepentirnos y permitir que Él asuma nuestra carga para alcanzar la vida eterna y la libertad espiritual.


